España volvió a tocar el cielo. Dieciséis años después del inolvidable gol de Andrés Iniesta en Sudáfrica, la selección española conquistó su segunda Copa del Mundo al vencer 1-0 a Argentina, con el mejor jugador de la historia del fútbol, en una final que necesitó 120 minutos para encontrar a su héroe.
Esta vez fue Ferran Torres quien apareció en la prórroga para marcar el gol más importante de su carrera. Sin embargo, detrás de la celebración, la segunda estrella y las lágrimas había otra historia menos visible. La de un entrenador que durante 18 meses esperó una llamada que nunca llegó, que encontró trabajo gracias a un pequeño anuncio en un periódico y que estuvo a punto de quedar fuera del fútbol profesional.
Ese hombre era Luis de la Fuente.
Ayer, domingo 19 de julio de 2026, aquel técnico que alguna vez dudó sobre su futuro levantó la Copa del Mundo. Lo hizo a los 65 años, después de recorrer uno por uno todos los escalones de la selección española.
España derrotó a Argentina y ganó el Mundial 2026
La final del Mundial 2026 se disputó en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey ante más de 80.000 espectadores. Enfrente estaban las dos selecciones mejor clasificadas del torneo: España, vigente campeona de Europa, y Argentina, defensora del título conquistado en Catar 2022.
El partido no fue el espectáculo ofensivo que muchos esperaban. Argentina se replegó, cerró espacios y trató de frenar el juego español con intensidad. España tuvo el balón y generó las principales oportunidades, pero se encontró una y otra vez con Emiliano Martínez.
El marcador permaneció 0-0 durante los 90 minutos. Argentina llegó a la prórroga con diez jugadores por la expulsión de Enzo Fernández, mientras España continuaba buscando el gol sin perder la paciencia.
Entonces llegó el minuto 106.
Nico Williams avanzó por el costado y envió el balón hacia el área. Ferran Torres apareció en el momento exacto y remató para superar al guardameta argentino. El delantero corrió a celebrar mientras sus compañeros se abalanzaban sobre él. España acababa de encontrar el gol de su segunda estrella.
No fue una final brillante, pero sí una demostración de constancia. España terminó el encuentro con 20 intentos y 12 remates a puerta, mientras que Argentina apenas consiguió dos disparos y ninguno de ellos encontró portería.
El gol de Ferran Torres que cambió la historia
Ferran Torres no comenzó la final como titular. Entró desde el banquillo y terminó convertido en el nombre que los aficionados españoles recordarán durante décadas.
Su gol tuvo un inevitable parecido emocional con el de Iniesta en 2010. Ambos llegaron en una final cerrada, durante la prórroga y cuando la posibilidad de decidir el título por penaltis comenzaba a sentirse demasiado cerca.
En Johannesburgo fue Iniesta contra Países Bajos. En Nueva Jersey fue Ferran Torres frente a Argentina. Dos goles separados por 16 años, pero unidos por la misma consecuencia: una Copa del Mundo para España.
El tanto también reflejó una de las grandes virtudes del equipo de Luis de la Fuente. España no dependió únicamente de sus titulares. Los jugadores que entraron desde el banquillo mantuvieron el nivel, aportaron energía y estuvieron preparados para responder cuando el partido más lo exigía.
El despido del Alavés que dejó a Luis de la Fuente sin equipo
Para entender la importancia de este título hay que regresar a octubre de 2011.
Luis de la Fuente entrenaba al Deportivo Alavés en Segunda División B, que entonces era la tercera categoría del fútbol español. El equipo ocupaba la octava posición de su grupo cuando la directiva decidió despedirlo.
El técnico pensó que pronto aparecería otra oportunidad. Había sido jugador del Athletic Club, el Sevilla y el propio Alavés. También acumulaba experiencia como entrenador en equipos juveniles y filiales. Parecía lógico que algún club volviera a llamarlo.
Pero el teléfono permaneció en silencio.
Pasaron las semanas y después los meses. De la Fuente se vio fuera de la rueda del fútbol, sin equipo y con tres hijos. Aquella incertidumbre terminó convirtiéndose, según reconocería años más tarde, en el momento más duro de su vida profesional y personal.
Durante aproximadamente 18 meses no recibió la oportunidad que esperaba. Aun así, continuó preparándose. Observó partidos, estudió el juego y esperó mientras trataba de encontrar una salida.
El pequeño anuncio de periódico que cambió su vida
La oportunidad apareció de la manera menos esperada.
Una mañana, mientras leía el periódico, Luis de la Fuente encontró un anuncio muy pequeño. La Real Federación Española de Fútbol buscaba un entrenador para sus categorías inferiores.
No recibió una llamada de un representante. Tampoco fue una gran propuesta enviada directamente desde la Federación. Él encontró el anuncio y decidió moverse.
De la Fuente llamó a Iñaki Sáez, quien había sido su entrenador en el Athletic Club y trabajaba dentro de la estructura federativa. Le preguntó si podía encajar en el puesto y envió su currículum. Después llegaron las entrevistas y, finalmente, la contratación.
La primera oportunidad tampoco ofrecía demasiadas garantías. La RFEF le dio un contrato inicial de tres meses y una misión concreta: clasificar a la selección sub-19 para un campeonato europeo.
Lo consiguió.
Aquella prueba temporal terminó convirtiéndose en el comienzo de una trayectoria de más de una década dentro de la Federación.
Conviene aclarar un detalle que se ha repetido de forma incorrecta en algunas publicaciones virales: Luis de la Fuente no encontró aquel anuncio hace tres años. Ocurrió en 2013, después de ser despedido del Alavés en octubre de 2011. Su camino desde el desempleo hasta el Mundial fue mucho más largo y paciente de lo que sugiere esa versión.
De las categorías inferiores a la selección absoluta
Luis de la Fuente no llegó directamente al banquillo principal. Antes de dirigir a las grandes figuras de España, trabajó durante años con jóvenes que apenas comenzaban sus carreras profesionales.
En 2015 conquistó el Campeonato Europeo sub-19. Cuatro años más tarde, ya al frente de la sub-21, ganó la Eurocopa de la categoría tras derrotar a Alemania en la final. También dirigió al equipo olímpico que obtuvo la medalla de plata en los Juegos de Tokio.
Ese recorrido le permitió conocer desde dentro el funcionamiento de las selecciones nacionales. También trabajó con futbolistas que más adelante llegarían al primer equipo. Para él no eran solamente nombres famosos o estrellas de grandes clubes: conocía su evolución, su carácter y la forma en que respondían bajo presión.
Cuando fue nombrado seleccionador absoluto en diciembre de 2022, muchos aficionados dudaron. Su perfil era más discreto que el de otros entrenadores y no tenía una extensa carrera dirigiendo clubes de Primera División.
De la Fuente evitó entrar en grandes discusiones. Respondió de la única forma que conocía: trabajando.
Nations League, Eurocopa y Mundial: el triplete de Luis de la Fuente
Los resultados comenzaron a cambiar rápidamente la percepción sobre el seleccionador.
En 2023, España conquistó la UEFA Nations League. Fue el primer título de una etapa que comenzaba a tomar forma. Un año después llegó la Eurocopa 2024, ganada con un equipo valiente, joven y capaz de imponerse a algunas de las mejores selecciones del continente.
El Mundial 2026 terminó de confirmar el proyecto.
En poco más de tres años al frente de la absoluta, Luis de la Fuente consiguió tres grandes títulos:
- UEFA Nations League 2022/23.
- Eurocopa 2024.
- Copa Mundial de la FIFA 2026.
La final contra Argentina también fue su partido número 50 como seleccionador. En ese recorrido consiguió 38 victorias, un 78 % de triunfos que iguala el mejor porcentaje histórico de España, registrado por Vicente del Bosque.
Además, a sus 65 años, De la Fuente se convirtió en el entrenador de mayor edad en ganar una Copa del Mundo.
El secreto de una España que volvió a dominar el mundo
El éxito de España no se explica solamente por el talento individual de Lamine Yamal, Nico Williams, Rodri, Dani Olmo, Ferran Torres o Unai Simón. La gran fortaleza del equipo fue su capacidad para funcionar como un grupo.
De la Fuente insistió desde el principio en una idea sencilla: nadie debía sentirse más importante que la selección. Los titulares, los suplentes y el cuerpo técnico compartían una misma responsabilidad.
Esa mentalidad resultó decisiva en la final. Lamine Yamal no encontró los espacios habituales y Argentina logró reducir su influencia, pero España no se quedó sin soluciones. Nico Williams y Ferran Torres entraron desde el banquillo y participaron en la jugada que decidió el Mundial.
El entrenador también mantuvo la calma cuando el gol no llegaba. España siguió jugando, moviendo la pelota y desgastando a su rival. No cambió su identidad por desesperación. La recompensa apareció cuando solo faltaban 14 minutos para llegar a los penaltis.
De buscar trabajo a levantar la Copa del Mundo
La fotografía de Luis de la Fuente con la Copa resume mucho más que una victoria deportiva.
En 2011 fue despedido de un equipo de la tercera categoría. Pasó cerca de un año y medio sin trabajo y llegó a preguntarse si todavía tenía un lugar en el fútbol. En 2013 encontró una oferta laboral en las páginas de un periódico. Comenzó con un contrato de tres meses y una selección juvenil.
Trece años después, se proclamó campeón del mundo.
Su historia no habla de un éxito inmediato ni de un golpe de suerte. Habla de alguien que aceptó comenzar desde abajo cuando parecía que su carrera se había detenido. Cada renovación, cada categoría y cada campeonato fueron construyendo el camino hacia la final del Mundial 2026.
España ya tiene su segunda estrella. Ferran Torres ocupa un lugar eterno junto a Andrés Iniesta y Luis de la Fuente completa uno de los ascensos más extraordinarios de la historia reciente del fútbol.
El entrenador que un día esperaba una llamada hoy no necesita presentación. Es campeón de la Nations League, campeón de Europa y campeón del mundo.




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